
Ottawa (CBNnoticias) – El Gobierno de Canadá ha presentado su pronóstico anual de temperatura media global, anticipando que el año 2026 se perfila como uno de los más calurosos jamás registrados.
Tras los récords de calor global en 2023 y 2024, y un 2025 también excepcionalmente cálido, los modelos climáticos canadienses prevén que las temperaturas globales se mantendrán en niveles históricamente altos.
Según el último informe de Environment and Climate Change Canada, la temperatura media global en 2026 podría situarse entre 1,35 °C y 1,53 °C por encima de los niveles preindustriales.
Esto marcaría el decimotercer año consecutivo en el que las temperaturas globales superan al menos en 1,0 °C los valores preindustriales. Además, los pronósticos a largo plazo indican que el periodo 2026-2030 podría convertirse en el quinquenio más cálido registrado hasta la fecha.
El pronóstico, elaborado por el Centro Canadiense de Modelización y Análisis del Clima, se basa en un avanzado sistema de predicción climática desarrollado en Canadá. Esta herramienta proporciona información anticipada que permite a gobiernos, industrias y comunidades planificar con mayor confianza ante los impactos del calentamiento global.
Para combatir las causas del aumento de la temperatura global, el Gobierno de Canadá está implementando medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Entre ellas destacan las regulaciones reforzadas sobre el metano en los sectores de petróleo, gas y vertederos, anunciadas recientemente, así como iniciativas incluidas en el Presupuesto 2025 y la Estrategia de Competitividad Climática. Estas acciones consolidan a Canadá como líder en energía limpia y contribuyen a la protección de la salud humana, el medio ambiente y el crecimiento económico sostenible.
El acceso a datos climáticos fiables es fundamental para la toma de decisiones informadas y la protección de las comunidades frente a los efectos del cambio climático.
El Gobierno subraya que prepararse y prevenir los impactos del calentamiento global es no solo una obligación moral, sino también un imperativo económico. Desarrollar la resiliencia climática es esencial para proteger a los canadienses de hoy y de las generaciones futuras.
