
Washington, D.C. (CBNnoticias). – Las relaciones entre Estados Unidos y Canadá atraviesan un nuevo episodio de tensión tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump al llamar “gobernador” al primer ministro canadiense, Mark Carney y amenazar con aranceles del 100% si Canadá le abre las puertas a China.
En una publicación en Truth Social, Trump se refirió al primer ministro canadiense, Mark Carney, con el apelativo de “gobernador”, retomando un antiguo recurso retórico que ya había empleado contra Justin Trudeau en el pasado.
El motivo de la controversia es el acuerdo comercial anunciado entre Canadá y China, que contempla la reducción de aranceles y cuotas para vehículos eléctricos chinos en territorio canadiense, a cambio de la eliminación de barreras para productos agrícolas canadienses en el mercado chino.
Trump acusó a Carney de querer convertir Canadá en una plataforma para la entrada de productos chinos a Estados Unidos, advirtiendo que, de concretarse el pacto, impondría un arancel del 100% a todos los bienes canadienses.
“Si el gobernador Carney cree que va a convertir a Canadá en un ‘puerto de descarga’ para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado”, precisó Trump.
Actualmente, Estados Unidos ya aplica tarifas significativas a las importaciones procedentes de Canadá, como un 35% para productos que no cumplen con las normas de origen del T-MEC y un 50% para acero y aluminio.
Sin embargo, Trump amenazó con endurecer aún más estas medidas si considera que Canadá facilita el acceso de mercancías chinas al mercado estadounidense.
“China se comerá a Canadá, lo devorará por completo, destruyendo sus negocios, su tejido social y su estilo de vida en general. Si Canadá llega a un acuerdo con China, se le aplicará inmediatamente un arancel del 100 % a todos los bienes y productos canadienses que ingresen a EE. UU.”.
El tono empleado por Trump, que incluye advertencias sobre el impacto de China en la economía y el tejido social canadiense, refleja el deterioro de las relaciones bilaterales y la preocupación por la creciente influencia comercial de China en la región.
