
Calgary (CBNnoticias). – En la convención anual celebrada en Calgary, los miembros del Partido Conservador de Canadá votaron abrumadoramente para mantener a Pierre Poilievre como líder del partido, con más del 87% de apoyo entre los delegados.
Este resultado supera el respaldo obtenido por Stephen Harper en 2005 y marca a Poilievre como el primer líder conservador desde Harper en recibir una segunda oportunidad tras una derrota electoral federal.
La votación se realizó después de un discurso de Poilievre ante los miembros conservadores, en el que transmitió un mensaje esperanzador y expuso su visión para un futuro gobierno conservador. “Cuando empiezas algo, nunca te rindes. Yo nunca me rendiré”, afirmó ante una multitud que lo vitoreaba.
Poilievre, que enfrentó una revisión crítica de liderazgo tras llevar al partido a una cuarta derrota consecutiva frente a los liberales, recibió un renovado voto de confianza por parte de los delegados, quienes optaron por no votar una revisión formal y simplemente respaldaron su continuidad.
El contexto político ha cambiado significativamente en el último año. Tras la renuncia de Justin Trudeau en enero, los liberales eligieron a Mark Carney como nuevo líder, quien logró recuperar terreno en las encuestas y vencer en las elecciones federales, centrando su campaña en la amenaza arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump.
Durante la convención, Poilievre prometió no rendirse y pidió a los delegados otra oportunidad para liderar al partido en una elección. Habló de esperanza, de unir al país y de apoyar al gobierno de Carney en la reducción de aranceles estadounidenses, aunque evitó mencionar directamente a Trump.
Además, criticó a los liberales por la falta de cambios significativos desde la llegada de Carney al poder y reafirmó que el Partido Conservador es el partido de los trabajadores, propietarios de pequeñas empresas y jóvenes.
La sala respondió con entusiasmo, aunque la energía fue más moderada que en los mítines de campaña. Entre los asistentes, hubo muestras de apoyo incondicional, pero también voces críticas que cuestionan la capacidad de Poilievre para liderar el partido y su tono durante la campaña electoral.
Con este resultado, la posición de Pierre Poilievre como líder conservador queda reforzada, y el partido se prepara para afrontar los retos políticos venideros bajo su dirección.
