El verano se está alargando, y está ocurriendo más rápido de lo que pensábamos

  Vancouver (CBNnoticias) – El ritmo de las estaciones está cambiando y lo hace de forma más agresiva de lo que se pensaba. Según una investigación de la Universidad de Columbia Británica (UBC), publicada este martes en la revista Environmental Research Letters, el verano se está alargando una media de seis días por década entre…

El verano llega antes, dura más y acumula más calor que antes, y está ocurriendo más rápido de lo que los científicos habían medido antes. Foto crédito UBC

 

Vancouver (CBNnoticias) – El ritmo de las estaciones está cambiando y lo hace de forma más agresiva de lo que se pensaba. Según una investigación de la Universidad de Columbia Británica (UBC), publicada este martes en la revista Environmental Research Letters, el verano se está alargando una media de seis días por década entre 1990 y 2023. Esta cifra supera significativamente los cuatro días por década registrados en estudios que llegaban hasta principios de 2010.

El clima dicta el nuevo calendario

A diferencia del calendario tradicional, los investigadores definieron el verano mediante criterios climáticos: el periodo en que las temperaturas superan los umbrales históricos típicos (basados en datos de 1961-1990). Bajo esta métrica, ciudades como Sídney, Australia, han visto cómo su temporada estival pasó de 80 días en 1990 a unos 130 en la actualidad, sumando 15 días por década. En Toronto, el aumento es de ocho días por década.

«Estos hallazgos desafían lo que creemos que es el ciclo normal de las estaciones», afirma Ted Scott, autor principal y doctorando en el departamento de geografía de la UBC. «La rapidez con la que llega el verano afecta los patrones de la vida vegetal, animal y de la sociedad humana».

Transiciones bruscas y calor acumulado

El estudio destaca dos fenómenos alarmantes:

  1. Transiciones abruptas: El cambio de primavera a verano ya no es un calentamiento gradual. Las temperaturas veraniegas irrumpen de forma repentina, lo que puede provocar desajustes biológicos (flores que brotan antes de que haya polinizadores) y riesgos físicos, como inundaciones por un deshielo acelerado.
  2. Acumulación acelerada de calor: El calor acumulado en el hemisferio norte está aumentando más de tres veces más rápido desde 1990 en comparación con el periodo 1961-1990.

Un sistema en riesgo

Esta expansión estacional pone en jaque infraestructuras y sistemas diseñados bajo supuestos climáticos antiguos. La agricultura, el suministro de agua y la salud pública dependen de un ciclo estacional que ya no es estable. «Podríamos estar poco preparados para un calor prematuro», advierte Scott, señalando que la planificación política suele estar anclada a que el verano comienza en junio, algo que la realidad climática está desmintiendo.

El equipo de investigación, que incluye a los doctores Rachel White y Simon Donner, analizó datos globales de temperatura desde 1961 hasta 2023. Su trabajo deja preguntas urgentes para el futuro: ¿están los modelos climáticos actuales capturando esta aceleración o necesitan una actualización urgente para guiar la política mundial?

Por ahora, la ciencia confirma una percepción común: el ritmo del año está cambiando, y el tiempo para adaptarse se agota más rápido de lo esperado.

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