Una década de emergencia: La crisis de drogas tóxicas en Columbia Británica cobra 18,000 vidas

En el marco del décimo aniversario de la declaración de emergencia de salud pública, la Dra. Eugenia Oviedo, investigadora de la UBC, analiza las fallas de un sistema rígido y la urgencia de un enfoque basado en la compasión y los determinantes sociales.   Vancouver (CBNnoticias) – Este mes de abril marca un hito sombrío…

En el marco del décimo aniversario de la declaración de emergencia de salud pública, la Dra. Eugenia Oviedo, investigadora de la UBC, analiza las fallas de un sistema rígido y la urgencia de un enfoque basado en la compasión y los determinantes sociales.

En este mes de abril de 2026 se cumplen 10 años de haber sido declarado el estado de emergencia por la crisis de drogas tóxicas en la Columbia Británica, Imagen CBNnoticias IA

 

Vancouver (CBNnoticias) – Este mes de abril marca un hito sombrío para la costa oeste canadiense: diez años desde que se declaró el estado de emergencia por la crisis de drogas. Lo que comenzó como una alerta sanitaria se ha convertido en una tragedia sostenida que ha segado más de 18,000 vidas en una década.

La Dra. Eugenia Oviedo, profesora de la Escuela de Salud Pública y Población de la Universidad de British Columbia (UBC), advierte que la situación sigue siendo crítica. «Esta crisis mata más que los homicidios, suicidios y accidentes de coche combinados», afirmó en entrevista para CBN Noticias. Según la experta, la principal causa de muerte entre personas de 10 a 59 años es la toxicidad de las sustancias no reguladas, particularmente el fentanilo.

La «Tormenta Perfecta»: ¿Por qué caen los jóvenes?

Para Oviedo, no existe una causa única, sino una combinación de determinantes sociales que crean una «tormenta perfecta». La pobreza, la discriminación y el trauma intergeneracional —especialmente en pueblos originarios que representan una cifra desproporcionada de las víctimas— son factores clave.

La investigadora destaca que el sistema de salud actual peca de rigidez. A diferencia del tratamiento de enfermedades como la diabetes, donde no se retira la insulina si el paciente consume azúcar, el sistema de adicciones suele ser punitivo. «Si las personas no siguen el tratamiento que el sistema decide, no reciben ninguno», lamentó.

Un llamado a la humanización y la regulación

A pesar de la implementación masiva de naloxona, que ha evitado que las cifras de mortalidad se dupliquen, Oviedo insiste en que se requiere un plan integral que incluya:

  • Vivienda segura y estabilidad laboral.
  • Apoyo psicológico y social personalizado.
  • Tratamientos adaptados culturalmente, especialmente para la creciente comunidad latina.

Sobre el mercado negro, la postura de la Dra. Oviedo es clara y basada en la evidencia científica: la legalización de sustancias es la vía para eliminar las mafias. «Si el alcohol y el tabaco no fueran legales, estarían en manos de quienes hoy controlan las drogas ilícitas», señaló, sugiriendo que la falta de voluntad política responde a estructuras ideológicas y de privilegio.

Esperanza en la comunidad

A pesar del panorama, la doctora mantiene la esperanza. Destaca el papel fundamental de la familia y el liderazgo comunitario para «volver al eje». Su consejo para los ciudadanos es directo: empatía y no juzgar. «Lo primero es tener el corazón abierto. No sabemos por lo que ha transitado esa persona», concluyó.

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