Ottawa(CBNnoticias) – El ministro de Ciudadanía e Inmigración de Canadá, Chris Alexander anunció en la tarde de este jueves que el Bill C-24 recibió la aprobación final por parte del Parlamento de Canadá y la sanción real, con lo cual se convierte desde ya en la nueva Ley de Reforma a la Ley de Ciudadanía.
Esta nueva Ley ha recibido el rechazo de miles de inmigrantes, debido a las implicaciones que esta trae para todas aquellas personas que tengan doble nacionalidad, pues a partir de hoy los canadienses quedan clasificados como ciudadanos de primera y segunda clase. [Lea: Entendiendo los graves efectos del Bill C-24 sobre ciudadanía canadiense].
El ministro Alexander dijo que estas reformas han de fortalecer las normas en torno al acceso a la ciudadanía, con el fin de asegurar que los nuevos ciudadanos estén mejor preparados para la plena participación e integración en la sociedad canadiense.
El objetivo de esta nueva ley es la de fomentar en los nuevos canadienses un mayor apego a los valores y tradiciones canadienses.
El Gobierno espera que entre el 2015 y 2016, el tiempo de espera para obtener la ciudadanía canadiense sea de menos de un año.
También se proyecta que para el 2015-2016, el número de solicitudes de ciudadanía se reduzca en un 80 por ciento.
Alexander manifestó que el Gobierno está garantizando a los solicitantes de ciudadanía mantener fuertes lazos con Canadá. Estas enmiendas a la Ley de Ciudadanía proporcionan una indicación más clara de que el período de «residencia» para tener derecho a la ciudadanía, de hecho, requiere la presencia física en Canadá.
Ahora los solicitantes de ciudadanía deberán cumplir los requisitos del idioma y aprobar un examen de conocimientos para asegurar que los nuevos ciudadanos están mejor preparados para participar plenamente en la sociedad canadiense.
La Ley de ciudadanía actualizada incluye sanciones más fuertes para el fraude y la falsedad (una multa máxima de $ 100,000 y / o cinco años de prisión) y amplía los motivos para prohibir la solicitud de la ciudadanía a aquellos inmigrantes que tengan o hayan tenido problemas con la justicia en sus países de origen.
Asimismo, las enmiendas permiten que Canadá pueda revocar la ciudadanía a aquellas personas con doble nacionalidad que hayan sido condenadas por delitos graves como terrorismo, alta traición y espionaje, o que actúen en contra de Canadá.
Los residentes permanentes que cometan estos actos serán excluidos de la ciudadanía.
