
Ottawa (CBNnoticias). – A partir de hoy jueves, el sector alimentario canadiense estrena un nuevo código de conducta voluntario que afecta a comerciantes, proveedores, mayoristas y productores primarios.
El objetivo principal de este código es fomentar un trato justo entre los actores del sector, promoviendo la transparencia, la equidad y la previsibilidad en las relaciones comerciales.
El código, gestionado por la Oficina del Código de Conducta del Sector de Alimentos, establece normas comerciales claras, un modelo de gobernanza y un proceso de arbitraje para la resolución de disputas.
Desde este 1 de enero, el mecanismo de resolución de conflictos está plenamente operativo, permitiendo la presentación de quejas formales y la aplicación de sanciones en caso de violaciones. Además, la oficina comenzará a cobrar cuotas anuales de membresía a los participantes.
A partir de 2026, se publicará un informe anual que analizará las tendencias del sector, los desafíos sistémicos y las mejoras propuestas, según el sitio web del Código de Alimentos de Canadá.
Este código surge como respuesta a las polémicas tarifas impuestas por los grandes minoristas a los proveedores, una situación que se agravó en 2020 y que, junto con la alta inflación de los alimentos tras la pandemia de COVID-19, generó gran frustración pública. Aunque el código no busca reducir los precios, su adopción se ha convertido en un asunto político relevante.
Las cinco principales cadenas de supermercados del país (Empire, Loblaw, Metro, Walmart Canadá y Costco Canadá) ya se han adherido formalmente al código. Cabe destacar que el código no regula los precios minoristas, la colocación de productos en estanterías ni limita la capacidad de negociación comercial de las empresas.
Mientras Canadá estrena su primer código de este tipo, otros países como el Reino Unido y Australia ya cuentan con regulaciones similares para el sector de los supermercados.
