
Ottawa (CBNnoticias) – Un reciente informe del Centro Canadiense de Políticas Alternativas (CCPA por sus siglas en inglés) revela que el sistema de inmigración y refugio de Canadá se encuentra al borde de una crisis humanitaria, debido a la implementación de la Revisión Integral de Gastos por parte del gobierno federal.
El informe, escrito por David Macdonald, economista senior del CCPA, señala que estos recortes, presentados por el gobierno liberal de Mark Carney como «búsqueda de eficiencia» a través de la Inteligencia Artificial, representan en realidad una reducción drástica de servicios esenciales y una transferencia masiva de costos a las municipalidades.
El impacto en cifras
El presupuesto del Departamento de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC) sufrirá recortes superiores a los 2,000 millones de dólares en los próximos cuatro años. El desglose de las áreas más afectadas incluye:
- Atención sanitaria para refugiados: Se recortarán 829 millones de dólares, obligando a los solicitantes de asilo a pagar el 30% de servicios dentales y preventivos, además de copagos en medicamentos.
- Programa de Asentamiento: Con una reducción de 686 millones, se pone en riesgo la integración económica de los nuevos canadienses, dificultando el reconocimiento de credenciales y programas de idiomas.
- Vivienda de Asilo: El gobierno federal planea eliminar el financiamiento del Programa Provisional de Asistencia a la Vivienda (IHAP), que reembolsaba a las ciudades por el alojamiento de emergencia.
Una carga para las ciudades
La eliminación del financiamiento federal para vivienda traslada una responsabilidad financiera de entre 150 y 250 millones de dólares anuales a solo cuatro municipios: Toronto, Montreal, Ottawa y la región de Peel.
Actualmente, los solicitantes de asilo representan el 50% de la población sin hogar en Toronto y el 42% en Ottawa.
Crisis en el procesamiento de solicitudes
El informe también destaca una reducción severa de personal. Para 2028, se espera que la fuerza laboral del IRCC haya disminuido en un 17% (aproximadamente 2,272 puestos menos en comparación con 2024).
Esta falta de personal ya ha provocado que, para diciembre de 2025, ninguna de las líneas de solicitudes de inmigración cumpla con sus objetivos de servicio, aumentando los retrasos y llevando más casos a los tribunales federales.
A pesar de las proyecciones gubernamentales que sugieren que la IA compensará estas pérdidas, el análisis concluye que «la tecnología no puede alojar a las personas sin hogar» y que Canadá corre el riesgo de no capitalizar las habilidades de los inmigrantes que el mismo país ha decidido admitir.
