Ottawa (CBNnoticias) -Así lo anunció hoy el ministro Chris Alexander, a través de CBNnoticias, tras señalar que la decisión de la Corte Federal, sobre las reformas justas y sensibles del Programa Federal Provisional de salud, emitida el viernes pasado, tiene que ser apelada, no sólo porque esta falla en contra de los contribuyentes canadienses, sino que deja de lado a los verdaderos refugiados.
De igual manera, el jefe de esta cartera ministerial se pronunció con respecto a la petición del Consejo Canadiense para los Refugiados (CCR), de restaurar completamente el programa de salud para los refugiados. Dicha información fue conocida, a través del artículo periodístico «CCR insta al Gobierno canadiense a restaurar programa de salud para refugiados», publicado por CBNnoticias.
En carta enviada a esta redacción, el ministro de Ciudadanía e Inmigración, dice que: «Aquellos que defienden el retorno a un sistema roto en el pasado, dejan pasar por alto, el hecho de que éste tuvo graves deficiencias. El abuso fue un común denominador. Las solicitudes de países seguros y democráticos fueron demasiado frecuentes. Aquellos que verdaderamente lo necesitan sufrieron como resultado de esto.»
«Gracias a nuestras reformas, hemos visto que el número de solicitudes de asilo de los países que tradicionalmente producen un gran número de reclamaciones infundadas ha caído en un 87%. Esto ha permitido a los países en dificultades, como Afganistán, Siria, Congo y otros, poder retomar sus lugares entre los diez principales países de origen con solicitantes de asilo en Canadá. Es así como debería de ser», precisa el ministro Alexander.
«Nuestras reformas también tienen como agregado, el beneficio real de haberle ahorrado a los contribuyentes canadienses $600 millones hasta la fecha y nos anticipamos a un ahorro de $ 1.500 millones para los próximos cinco años. Más temprano que tarde, el NDP, los liberales y los que están alineados con ellos para socavar el éxito de estas reformas con sus campañas de desinformación, tendrán lo mejor y lo más justo para todos – incluyendo a los inmigrantes legales y refugiados genuinos.»
«Sigo teniendo mucha fe en nuestro sistema de justicia, así como en el profundo compromiso de los canadienses con el Estado de derecho. Sin embargo, la decisión del viernes fue muy decepcionante para mí. Se utilizó un lenguaje incendiario. No tuvo en cuenta el hecho de que los visitantes, turistas y muchos trabajadores extranjeros en Canadá, no tienen acceso a servicios de salud. Al hacerlo, se rechazó el argumento legal desapasionado y bien razonado», dijo el alto funcionario.
«El fallo prácticamente ignoró el hecho real de que el sistema de asilo independiente y cuasi judicial de Canadá es insuperable en generosidad, y además se ignoró nuestro compromiso de líderes mundiales en reasentamiento de refugiados, como se reconoce por parte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. Los canadienses, sin embargo, no tienen tolerancia para aquellos que se aprovechen de nuestra generosidad», puntualizó Alexander.
«Mantenemos nuestro compromiso de poner en primer lugar los intereses de los canadienses y los refugiados genuinos. Los solicitantes de asilo rechazados y los procedentes de países seguros como los Estados Unidos y los países miembros de la Unión Europea, no deberían tener derecho a una mejor atención en salud que la que reciben los canadienses. Vamos a defender con firmeza los intereses de los contribuyentes canadienses y la integridad de nuestro sistema justo y generoso de refugio».
«Esto es lo que los canadienses esperan de sus representantes electos y lo que recibirán de su gobierno conservador», dijo enfáticamente el ministro de Ciudadanía e Inmigración de Canadá, Chris Alexander.
El siguiente es el texto original en inglés del mensaje enviado por el ministro de Ciudadanía e Inmigración de Canadá, Chris Alexander a CBNnoticias:
Minister Chris Alexander in response to the article, «CCR pushes government to restore health care funding for refugees» that appeared on July 9, 2014
Friday’s Federal Court decision on our government’s fair and sensible reforms to Interim Federal Health Program needs to be appealed – not only because it fails Canadian taxpayers, but also because it neglects genuine refugees.
Those advocating a return to the broken system of the past overlook the fact that it had serious shortcomings. Abuse was commonplace. Claims from safe, democratic countries were too frequent. Those truly in need suffered as a result.
Thanks to our reforms, we’ve seen the number of asylum claims from countries that traditionally produce large numbers of unfounded claims fall by 87%. This has allowed countries in distress, like Afghanistan, Syria, Congo and others to resume their place among the top ten countries of origin of asylum claimants in Canada. This is as it should be.
Our reforms have the added, very real benefit of having saved Canadian taxpayers $600 million to date and we anticipate savings of $1.5 billion over five years. The sooner the NDP, the Liberals and those aligned with them stop undermining the success of these reforms with their campaigns of misinformation, the better and fairer it will be for all – including legal immigrants and genuine refugees.
I continue to have great faith in our justice system, as well as the deep commitment of Canadians to the rule of law. Nonetheless, Friday’s decision was deeply disappointing to me. It used inflammatory language. It ignored the fact that visitors, tourists and many foreign workers in Canada do not have access to health care. In doing so, it spurned dispassionate and well-reasoned legal argument.
The ruling all but ignored the very real fact that Canada’s independent and quasi-judicial asylum system is second to none in its generosity and fairness in addition to our world-leading commitments to refugee resettlement, as recognized by the United Nations High Commissioner for Refugees. Canadians however have no tolerance for those who take advantage of our generosity.
We remain committed to putting the interests of Canadians and genuine refugees first. Failed claimants and those from safe countries like the US or European Union member-states should not be entitled to better health care than Canadians receive. We will vigorously defend the interests of Canadian taxpayers and the integrity of our fair and generous refugee determination system.
This is what Canadians rightly expect of their elected representatives and will get from our Conservative government.