
Ottawa. (CBNnoticias). – El presupuesto federal presentado ayer llega en un contexto de gran incertidumbre para los trabajadores canadienses, quienes enfrentan el aumento de precios, una crisis comercial creciente y servicios públicos al límite de sus capacidades.
Bea Bruske, presidenta del Congreso Laboral Canadiense, advirtió que los aranceles estadounidenses ya están afectando el empleo en Canadá y que el gobierno debe actuar con decisión para defender los puestos de trabajo y fortalecer la economía nacional.
“Los aranceles y las amenazas comerciales de Trump están poniendo en riesgo a los trabajadores canadienses, y la inacción no es una opción”, declaró Bruske. La líder sindical instó al gobierno a realizar inversiones históricas en vivienda e infraestructura pública, construidas por trabajadores sindicalizados y con materiales canadienses, para garantizar empleos de calidad y mantener la prosperidad del país.
Bruske criticó los recortes de empleos y servicios públicos, señalando que “no se pueden crear empleos recortando miles de ellos” y que “los trabajadores necesitan un presupuesto que invierta en las personas y en la infraestructura pública”.
El presupuesto incluye medidas positivas, como miles de millones en financiación para la construcción de viviendas e infraestructura, la duplicación del Programa de Capacitación e Innovación Sindical y un nuevo crédito fiscal de 1100 dólares para los trabajadores de apoyo personal. Sin embargo, Bruske considera que se requieren más inversiones y menos recortes para proteger verdaderamente a los trabajadores y a la economía.
La presidenta del Congreso Laboral Canadiense llamó al Parlamento a unirse para fortalecer el presupuesto, proteger los servicios públicos, modernizar el Seguro de Empleo, garantizar normas laborales, eliminar lagunas fiscales para las empresas y realizar inversiones generacionales en vivienda, infraestructura y producción nacional.
“Los trabajadores han demostrado una y otra vez que cuando Canadá necesita reconstruirse, se ponen manos a la obra”, concluyó Bruske. “Es hora de que nuestro gobierno esté a la altura de esa determinación”.
